¿Te quedas inconforme con el tiempo que tardas en eyacular? O ¿Sientes que no puedes controlar tu eyaculación? Si algo parecido a esto te sucede, es muy probable que sufras de algún grado de eyaculación precoz.
Ya hemos escuchado por todos lados que la eyaculación precoz es un problema bastante frecuente y que casi todos los hombres han experimentado esta desagradable situación alguna vez en la vida. Pero ¿Qué la causa? ¿Por qué es tan frecuente? ¿Qué pasa cuando aparece? ¿Se quita?
Como definición, la eyaculación precoz es la incapacidad de controlar el reflejo eyaculatorio, y la mayoría de los casos son de origen psicológico. Muchas pueden ser las causas, pero por lo general tiene que ver con la baja autoestima, sexualmente hablando, del individuo.
Y me atrevo a decir que es baja autoestima, porque a la hora de tener un encuentro sexual, son muchas las ideas y angustias que asaltan la mente del hombre, en lugar de gozar plenamente la sexualidad. Muchas veces el hombre atiende más su posición ante la relación, el "quedar bien", el demostrar su gran capacidad como hombre; y por lo general, el resultado es exactamente todo lo contrario a lo que se tiene en mente. Una de las manifestaciones a estas inseguridades, es la eyaculación precoz.
¿De cuantas personas has sabido que sus primeras relaciones sexuales son motivo de preocupación y nervios en lugar de placer? La siguiente es una buena explicación:
Por lo general la educación sexual en el hombre está muy cargada de amenazas a la masculinidad, y es necesario tomar cartas en el asunto para demostrar ante la sociedad que realmente se es hombre.
Vivir ante las constantes amenazas de: "El último es vieja", "Si no peleas eres maricón", "Si te juntas con las mujeres, eres joto", "Si no tienes novia a determinada edad, eres raro", etcétera. Entonces el hombre tiene dos caminos: Convertirse en "todo un hombre", o, retraerse.
Lo importante de todo esto es que aprender a vivir así, entre otras cosas, crea inseguridades en las personas y obliga al hombre a ser de alguna manera, preso de su masculinidad. En la sexualidad, estas experiencias pegan directamente y en el momento de un posible encuentro sexual, por arte de magia e inconscientemente, aparecen estas ideas antieróticas y las muy conocidas angustias de desempeño. Por ejemplo pensar: "¿Duraré lo suficiente?", "¿Le estaré dando placer a mi pareja?", "¿Le gusto?", "¿Qué estará pensando?" Entre muchas otras más. Si te das cuenta, ¡es pura búsqueda de aceptación!
Con esto podemos darnos cuenta de que no es nada difícil caer en esta situación, y que para muchos el sexo resulta amenazante. Cuando la eyaculación precoz aparece por dichas causas, es algo así como si el cuerpo dijera: "Prefiero terminar rápido, antes de seguir con este martirio", y por lo tanto, eyacula en poco tiempo.
La frecuencia de esta afectación es del 70%, o sea, que 7 de cada 10 hombres lo ha experimentado alguna vez en su vida. Increíble ¿no? Pero realmente cierto.
Lo bueno de toda esta tenebrosa historia, es que en efecto, la eyaculación precoz se cura. Cuando es por problemas biológicos se inician una serie de estudios de laboratorio y se trata de manera orgánica, y cuando es psicológico, una terapia psicosexual es la mejor opción. Todo es cuestión de ordenar las ideas, y entender que un hombre sano, sólo por el hecho de ser hombre, es capaz de mantener relaciones sexuales placenteras con la completa confianza de que la eyaculación es un reflejo enteramente voluntario. Obviamente decirlo en tres líneas se lee muy fácil, y es que la realidad comprueba que vivir con un padecimiento de este tipo resulta ser muy frustrante y en ocasiones se cree que jamás se terminará el problema. Con paciencia y entrega al tratamiento, es seguro que los problemas de eyaculación precoz se resuelven. Pregunta a tu médico o busca un Terapeuta Sexual para que conozcas más detalles de la solución a las rápidas "venidas".
Dr. Juan Antonio Rodríguez Higuera
Educación y Terapia Sexual